En todo el continente americano, desde Brasil, Colombia, las islas del Caribe, América Central y hasta el sur de los Estados Unidos, se organizan mascaradas que celebran y mantienen viva la historia y la memoria de los esclavos africanos y de sus descendientes criollos o mestizos. Las imágenes de Cimarrón dan testimonio de esas tradiciones que el poder de la globalización está amenazando.
El término cimarrón fue usado en la América colonial para nombrar a los esclavos que escapaban de su cautiverio. Esclavos africanos fugitivos que llevaban una vida de libertad, en rincones apartados y que consiguieron establecer sus propias comunidades, o se unieron a los pueblos indígenas forjando nuevas identidades.
Cimarrón , incluye una serie de retratos fotográficos de los descendientes de aquellas personas. Sedas y algodones de vivos colores se combinan con fibras tejidas, hojas, plumas y pintura corporal. Los accesorios incluyen emblemas de esclavitud y esclavistas: cuerdas, palos, pistolas y machetes.