Dentro de la tradición de fotógrafos como Tina Modotti, Edward Weston o Cartier-Bresson quienes viajaron a México durante el siglo XX, Antoine d’Agata ha conformado el espeluznante material con el que construye un diario tenso e inmóvil.
Instantáneas, relatos cinematográficos y textos configuran un diario personal que a través de encuentros íntimos, sexuales o narcóticos retratan el mundo de soledad y marginalidad que Antoine d’Agata va recorriendo.
Estructurado internamente en seis movimientos fotográficos referidos a distintos momentos del destino contemporáneo de México, los diferentes capítulos del libro marcan rupturas en la continuidad de una historia que vincula a una persona con una comunidad que no es la suya pero a la que se halla irremediablemente unida. El libro en su conjunto compone un complejo retrato que se nos presenta como un prolongado descenso de la sociedad hacia el salvajismo ciego.