El Salto y Juanacatlán son dos poblaciones mexicanas divididas por un cauce profundamente tóxico. En Cuando el río llora, Enrique Encizo Rivera y Graciela González Torres visibilizan cómo la proliferación de cientos de empresas transnacionales y la nula regulación convirtieron un afluente vital en una fuente de enfermedades crónicas para las comunidades locales. Publicado por el Taller de Ediciones Económicas (t-e-e), este breve opúsculo expone el costo humano de la mano de obra barata y el ecocidio corporativo, transformándose en una denuncia urgente por la justicia ambiental y la defensa del territorio.