Cuando se hace un recetario para la memoria, ¿qué es lo que se quiere recordar? ¿Qué es lo que se quiere guardar y revivir? Se quiere recordar al hijo que se fue
—que desapareció—, revivir el momento en que cocinar ese platillo era gozoso, el momento en que el hijo o la hija tomaban un bocado y decían: “¡Ah qué sabroso te quedó, mamá! ¿Puedo servirme otro plato?”.